Igual deseaba esa manzana acaramelada. Era bien roja, lo notaba aunque la cubrieran todos esos pochoclos.
Disfrutaría el comerlos uno por uno, pero tal vez al llegar al final no me atacarían ya las ganas de morderla desesperadamente.
¿Está mal probar un sólo mordisco? ¿Está mal un lenguetazo para empezar? Habría que pedirle consejos a Eva, quizás.
No todo lo que brilla es oro. Ni lo que se ve apetitoso lo es.
Ni el caramelo es tan sabroso si la manzana está envenenada.

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