No debía compartir aquel tesoro ante aquellos gigantes. Fríos y cortantes, desgastantes.
No lo juzguen más, sólo quería juga, sólo quería ser parte.
No lo mires más. Sí, está chorreando sangre
No lo van a entender cuando sus mentes están pintadas de otro color, y su corazón tiene mal el concepto de amor.
Pero igual es demasiado tarde, pero igual ya se lo devoró.
Aunque no puede decir nada, porque ella sabía que el monstruo de hojalata tenía hambre, y su corazón ya estaba chorreando deliciosa sangre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario