Creí poder entenderlo todo, creí poder derretir la tristeza con la mano.
Yo estuve ahí, yo le sonreí.
No se puede respirar sin árboles, yo lo comprobé, es así.
Pero cuando la música te llena el corazón es imposible quedarse sin aire. Y saltar es la mejor opción.
Después supe que no entiendo nada, que sólo supe disfrutarte la mirada.
Aprendí que el miedo no existe cuando lo tirás a un costado y lo dejás pudrirse. Pudrite, mi amor. No te necesito.
Sólo necesito el sol, el calor, la pasión. Sentirme como un conejo en pleno campo.
Saltar con facilidad, con felicidad y derrochar encanto.
Yo estuve ahí, yo lo sentí.
Pude sonreír, y es así. Haceme caso.

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