Solo deseaba marcar su boca con rojo vivo, su boca y un poco más. ¿Qué importa pasarnos de la raya? No está escrito como pintar correctamente la pasión en su cara.
Todos nos dijeron como deberían ser las cosas, no nos importa, nos cansa, nos agota.
No puede estar mal si mi cuerpo pide más adrenalina. Nos incita, nos invita a inyectarnos vitaminas de vivir. Y es ahí cuando sus palabras se vuelven mudas, mis oídos sordos y la piel caliente.
No importa que tire ese tesoro a la basura, equivocado, y desperdicie tanto con tal facilidad.
¿Qué importa? Si el oro está en lo que empezamos a respirar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario