Cuando dejás de intentar que sea un cuento y simplemente en eso se convierte, ¿coincidencia?
El estar a esa hora, en ese lugar. El jugar con unas miradas de más. Que el reloj y las tareas vayan de la mano, o que simplemente el ocio te lleve ahí.
¿Coincidencia que un simple contacto te den ganas de vivir?

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