domingo, 7 de febrero de 2016

They call you "Cry baby", but you don't fucking care

A veces el acostumbramiento a los hábitos salvajes hacen que no veas nada más allá. Hace que cada mano fuerte que se nos acerca nos haga creer que viene para estrujarnos, como todas las demás.
Ya se nos olvida esperar una caricia sincera, o la esperamos como quien no quiere la cosa. Si al final nos va a estrujar, si al final me va a apretar tan fuerte que casi llega a sentirse con cariño (si también hacemos fuerza para sentirlo).
Cuando el impulso de pegar el mordisco te tiene esperando el momento, tal vez afilás tus dientes demasiado rápido.
No necesitás nada más, se parece a todo lo que te hace falta.                                                          

Querés saborear cada instante y sentir que es el último, cuando no lo es.
Aún así el corazón te suplica una última palmada, sabiendo que lo destrozaría.
Y vos accedés.



No hay comentarios:

Publicar un comentario